El coche eléctrico es, por razones obvias, la solución a los grandes problemas de contaminación que sufren países como España

En un panorama de restricciones medioambientales, en el que el diésel y la gasolina sufren penalizaciones impuestas por los gobiernos, el uso de un coche eléctrico, aparentemente, facilita mucho la vida del ciudadano.

Sin embargo, si tenemos en cuenta las estadísticas actuales, podemos considerar que la evolución de este tipo de vehículos se ha estancado.

Esto son algunas de las causas que nos han llevado a esta situación:

Autonomía a cambio de sostenibilidad

Al funcionar mediante electricidad, tiene mucha menos autonomía que un vehículo convencional, por lo que no se recomienda para aquellas personas que recorren largas distancias en su día a día. Sería rentable solo para todos aquellos usuarios que no hacen más de 100 kilómetros al día (y además en ámbito urbano): ellos se ahorrarían hasta el 40% en combustible.

Su compra no es apta para todos los bolsillos

Otro handicup de los coches eléctricos es su precio: organizar una cadena de producción para fabricar coches eléctricos implica una gran dotación económica. Esto, al final, se traduce en un incremento de los precios para compensar gastos

Proyecto en proceso de adaptación

Por último está el problema del punto de recarga. En España, disponemos de unos 4.000, uno por cada 100 Km. Este último dato, sin embargo, es relativo, mientras que en Madrid se supera el medio millar, por ejemplo, en la provincia de Zamora solo hay cuatro. Esto ocurre, sobre todo, por la tardanza para conseguir los permisos para instalarlos que, según Autopista Moove, podría llevar hasta 8 meses.

Todo esto provoca que, en la actualidad, solo el 0,8% de los vehículos que circulan en nuestro país sean eléctricos.

Estas cifras no son alentadoras, sin embargo, no hay que olvidar las otras muchas ventajas que tienen estos coches: el cuidado del medioambiente y el acceso preferente a Madrid 360 o a la Zona de Bajas Emisiones de Barcelona, entre otras.

Nosotros entendemos que, comprarse un coche eléctrico, todavía es un lujo al alcance de muy pocos, que todavía existen demasiados inconvenientes a su alrededor que convierten la inversión en una operación arriesgada. Por eso te damos la oportunidad de que te suscribas a un Renault Zoe, lo pruebes y descubras el mundo de los eléctricos.

Y si no te gusta, siempre puedes cambiarlo por otro.