¿Sabías que..? Desde el instante que sacas un coche del concesionario, su valor disminuye un 30%.

En 2019 la venta de vehículos de segunda mano fue superior a dos millones de ejemplares y, de ellos, un 31,5% tenían más de 15 años. Esto se traduce en que cada vez son más los españoles que, cuando necesitan un coche, se decanten por uno de este tipo.

Miedos ante la compra de coches usados

Sin embargo, aunque el coste de dichos coches sea inferior, detrás de la apariencia de un chasis impoluto, sin arañazos ni golpes, puede esconderse un coche con muchos kilómetros sobre sus ruedas.

Todo esto incrementa el riesgo de una avería grave poniendo en peligro tu estabilidad económica: a veces es más caro reparar la avería que lo que has pagado por el coche.

Un dato curioso es que, al contrario de lo que presuponemos, las visitas al taller de un coche descienden con el paso de los años. Y tiene sentido: los primeros años, cuando nos compramos un coche, no dudamos en hacer una visita al taller si algo no suena bien.

Sin embargo, en el transcurso del tiempo y con el uso diario, esa sensación se acaba diluyendo y le damos menos importancia a esos pequeños detalles.

Esto al final se traduce en un desgaste y en una serie de riesgos para los vehículos usados.

En el ámbito económico, los fraudes, desgraciadamente, son frecuentes. Cuando quieren deshacerse de un coche, a muchas personas se le acrecientan los dotes de vendedor y se les nubla la realidad. Todo esto, al final, puede traducirse en una desagradable experiencia con tu nuevo coche.

Comprarse un coche, una deuda de por vida

Habitualmente, el motivo por el que se compran coches de segunda mano es por el coste que conlleva adquirir uno nuevo. Sin embargo, esto no nos ahorra el hecho de que tengamos que endeudarnos con el banco y que acabemos pagando un 20% más de su valor.


Actualmente, los consumidores están cambiando la forma de tener un coche: ya no se plantean como primera opción la compra sino que eligen la suscripción, por el cual tienes un coche con todo incluido y el tiempo que quieras.

Y, mediante el cual, la preocupación por el estado del vehículo, desaparece.

¿Qué esperas para probar la nueva forma de tener un coche?