En estos momentos, solo el 13% de los autónomos y pequeñas empresas apuestan por el renting o la suscripción de vehículos. Sin embargo, esta es la fórmula preferida del 63% de las grandes empresas. ¿El motivo? Es posible disfrutar de un 100% de deducción sobre el IRPF o, en su defecto, del Impuesto de Sociedades. Algo similar sucede con el IVA.

Deducción del renting y suscripción de vehículos para autónomos

En concreto, la legislación actual dice que un autónomo tiene la posibilidad de deducirse la totalidad de la cuota mensual de renting/ suscripción en concepto de IRPF o Impuesto de Sociedades. Pero, además, también permite desgravar el 100% del IVA. Sin embargo, con el objetivo de evitar inspecciones y sanciones, esto no es recomendable en el caso de aquellos autónomos que vayan a usar el vehículo para uso personal.

¿Suscribirse o comprar un vehículo?

Antes se hacía referencia a la diferencia porcentual entre autónomos y grandes empresas respecto a la contratación de servicios de Suscripcion y renting de vehículos. A continuación, se expone un ejemplo para escenificar las ventajas de dichos servicios sobre la compra de un coche.

El ejemplo en cuestión versa sobre un trabajador autónomo que factura 30.000€ anuales, es decir, 2.500€ al mes, y que apuesta por la fórmula de la suscripción para hacerse con un vehículo que use, de lunes a viernes, para satisfacer sus necesidades profesionales y, los fines de semana, para su ocio y disfrute. En concreto, acordó con la agencia el alquiler de un turismo utilitario por 300€ al mes más IVA o, lo que es lo mismo, 363€/mes en total durante un período de 4 años.

Al acabar el primer año fiscal tras la contratación del servicio de suscripción, el autónomo podrá desgravarse del IRFP un total de 3.600€ (300€ x 12 mensualidades) y 378€ de IVA (756€ entre 2). En total, 3.978€ que te podrías ahorrar. Será así todos los años mientras tenga contratado el servicio.

Por su parte, si ese mismo autónomo optase por la opción de comprar un vehículo de, por ejemplo, 15.000€ + IVA (3.150€), el asunto sería diferente. En primer lugar, podría desgravarse 1.575€ en concepto de IVA y 7.500€ de IRPF o Impuesto de Sociedades. Sin embargo, solo podría disfrutar de dicha deducción una vez al solo poder reflejarla en su declaración de la renta y del IVA del año fiscal correspondiente a la adquisición del coche.

Por lo tanto, al cabo de 4 años, el autónomo se habrá deducido 14.400€ en concepto de IRPF y 1.512€ de IVA si apuesta por la fórmula de la suscripción a vehículos. En cambio, si opta por comprar el automóvil, únicamente se deducirá 9.075€. La diferencia es realmente notoria y, si se tiene en cuenta que la vida media de un coche en España supera los 10 años, todavía más. Además de la ventaja principal de suscribirse a un coche, que es la posibilidad de cambiar el modelo del coche o devolverlo si las circunstancias de tu negocio cambian.

En definitiva, las deducciones para autónomos por suscripción de vehículos, hacen que esta sea la opción más interesante para los emprendedores.