Durante semanas las calles de muchas ciudades de España han transformado su bullicio habitual en un completo silencio. El parón provocado por el Estado de Alarma debido a la amenaza del COVID-19 ha conseguido un brusco descenso de la contaminación, la circulación y el uso de transporte público pero, ¿qué pasará cuando esto acabe?

Un estudio realizado por la consultora de mercados Ipsos revela que la compra de vehículos podría dispararse por la sencilla razón de que los usuarios no quieren utilizar el transporte público por miedo a nuevos contagios.

Este temor previsiblemente provocará un repunte en el sector automovilístico durante los primeros meses post-confinamientos, durante los cuales los expertos aseguran que la erradicación del COVID-19 no va a estar concluida.

En China, donde ya han empezado a recuperarse del impacto de la pandemia, la intención de compra de un coche se ha disparado, haciendo que el sector del automóvil se recupere tras su brusca caída provocada por el virus.

Según el estudio de Ipsos y, según recoge la patronal de concesionarios Faconauto, esta subida se traduce en que, mientras antes tan solo el 34% de la población utilizaba el vehículo propio para ir a trabajar, ahora esa misma cifra asciende hasta el 66% del total.

Crece, por tanto, la intención de adquirir automóviles nuevos en China y, del mismo modo, cambia también la forma en la que la población quiere acceder a ellos: según estos estudios, el 42%, especialmente en las regiones más afectadas por el virus, muestran especial interés en la compra online de un vehículo, y el 79% están a favor del servicio o la entrega puerta a puerta.

Basándonos en estos datos, y teniendo en cuenta que las zonas más afectadas de España son las mismas en las que más porcentaje de población utilizaba transporte público a diario (Madrid y Barcelona), es de esperar que en nuestro país sucederá algo similar.

El Gobierno Central recomienda la utilización de mascarillas reutilizables si se va a usar el transporte público y, posiblemente, se tomarán medidas de limitación de aforo. Sin embargo para muchos no es suficiente y aunque el miedo acabará desapareciendo (igual que el virus) para ello deberá haber pasado un tiempo prudencial.

Además, tampoco hay que olvidar que esta crisis sanitaria también lleva consigo una crisis financiera por lo que comprarse un coche para evitar utilizar el transporte público no será algo al alcance de todo el mundo.

En un momento de incertidumbre, de medidas de seguridad extremas y de (aún) inestabilidad sanitaria entendemos que muchos no quieran poner su salud en riesgo en una actividad tan cotidiana como ir a trabajar.

Es por esto que, desde Bipi, hemos decidido flexibilizar aún más nuestro producto, porque entendemos que ahora nuestra libertad es más importante que nunca y no queremos adquirir una deuda de por vida comprándonos un coche. Hemos reducido las permanencias en la mayoría de nuestros vehículos y la suscripción es 100% online.

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